Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- Al advertir que los polinizadores son el pilar de la seguridad alimentaria mundial, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) hizo un enérgico llamado a transformar la apicultura mediante la aplicación de principios éticos y de bienestar animal, dejando atrás la visión que considera a esta especie como una simple máquina de producción.
Lo anterior se destacó durante la IV Jornada de Difusión y Concientización de la Apicultura, organizada por el Instituto de Ciencias Agropecuarias (ICAp). En este foro, Rodrigo Abraham Medellín Pico, representante de la Asociación Nacional de Médicos Veterinarios Especialistas en Abejas (ANMVEA), impartió la conferencia “Bienestar apícola”.
El experto aclaró que este insecto representa mucho más que una fuente de miel o propóleo, pues su verdadera aportación biológica radica en la polinización de los cultivos. Desde esta perspectiva, subrayó la necesidad de manejar los apiarios bajo las cinco libertades definidas por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Estos preceptos garantizan que cualquier ejemplar bajo resguardo humano se mantenga libre de hambre, sed, incomodidad, dolor, enfermedades y estrés, permitiéndole expresar su comportamiento natural.
Aunque la comunidad científica aún debate la capacidad neurológica de estos polinizadores para experimentar miedo, el también titular de Producción Ganadera, Pesquera y Acuícola de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) enfatizó que el gremio debe actuar asumiendo que sí sufren. Por ello, instó a erradicar de inmediato las prácticas que les causen daño innecesario.
Para mantener a los enjambres en óptimas condiciones de trabajo y supervivencia, recomendó evitar la alimentación exclusiva con agua azucarada o el uso de bebederos contaminados. Asimismo, alertó sobre los riesgos de ubicar las cajas en sitios expuestos a frío o calor extremo, y condenó acciones invasivas como mutilar las alas de las reinas.
“Si yo le estoy quitando recursos al panal, debo retribuir con comida nutritiva y un buen hogar; no podemos extraerles todas sus reservas y dejarlas a la deriva para el invierno. Tampoco se debe eliminar la vegetación alrededor de las colmenas, porque proporciona un hábitat vital para otros organismos”, concluyó el especialista invitado.













