Pachuca de Soto, Hidalgo.- Con impacto directo en todas las zonas geográficas de la entidad, la Fundación Hidalguense A. C. conmemoró 29 años de consolidarse como el máximo referente de responsabilidad social y vinculación comunitaria de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Durante la ceremonia, el rector Octavio Castillo Acosta subrayó que este organismo tiene el mérito de canalizar el conocimiento gestado en las aulas hacia la auténtica asistencia humanitaria.
Desde 1997 esta asociación civil ha estado en la primera línea de acción ante catástrofes naturales, crisis económicas y emergencias sanitarias. A través de proyectos de gran fuerza como el Garzatón, así como de mega jornadas comunitarias, atiende las urgencias de la ciudadanía acercando servicios médicos y capacitación a quienes más lo necesitan.
En su oportunidad, José Luis Morales Zerón, presidente de la Fundación, rindió un reconocimiento especial a las y los prestatarios de servicio social y prácticas profesionales. Señaló que esta juventud representa la vocación más noble de la institución, al compartir sus saberes y talento de manera totalmente altruista.
“Esta ocasión nos permite agradecer con orgullo a todas las generaciones que han formado parte de una historia que merece ser honrada. Todavía queda un futuro por construir; por ello, necesitamos más corazones inspirados por la vocación para seguir impulsando esta gran labor”, destacó.
Como parte del festejo, las autoridades universitarias, acompañadas por Patricia Torres Samperio, presidenta del Voluntariado Universitario, y José Guadalupe Silva Acuña, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores y Empleados (SUTEUAEH), recorrieron las instalaciones para apreciar las creaciones de personas adultas mayores y estudiantes. La muestra incluyó los resultados de los talleres de cerámica, velas aromáticas, tejido, conservas y repostería, culminando con una emotiva exhibición de taichí y danza tradicional china.
A 29 años de su creación, la Fundación Hidalguense se reafirma como un puente inquebrantable entre la Universidad y la sociedad, demostrando que la suma de voluntades y el trabajo desde todas las trincheras son el camino definitivo para construir entornos más justos y de desarrollo integral.













