by Lauren A. Altamira
Estoy harta.
Estoy harta de ver tantas historias de amor y querer vivirlo.
Estoy harta de querer volver a sentir ese amor absoluto por alguien.
Estoy harta de anhelar lo que sé que me hará daño porque pienso que el amor no ha hecho más que dañarme.
Y no, no digo que yo sea alguien que jamás ha dañado a nadie.
Solo digo que… quiero quitarme de la mente esa maldita necesidad que tiene mi cuerpo, mi alma, mi mente, mi ser de querer sentir ese amor, pero no tenerle miedo.
Porque sí, creo que es hora de admitir que me da terror volver a enamorarme.
Y no porque sea la causa que todos piensan que: ay, es que no quiero que me dañen, ay, es que siempre me dejan con todo el amor en las manos.
No.
Me da terror porque sé quién soy, porque sé qué espero, porque sé que puedo llegar a amarte de una manera tan absoluta que me decepciona de manera innata cuando no obtengo lo mismo. ¿Y sabes qué es lo peor de esto?
Vivir con expectativas tan altas es como si pusieras una torre de cartas y esperaras que el viento fuerte no las derrumbara.
De verdad estoy harta, harta de fingir que no quiero un amor así. Porque ahí es cuando me pregunto, ¿quiero un amor así? ¿Estoy dispuesta a vivir un amor así? ¿O solo me encanta la idea de un amor así?
Y es que con el tiempo he comprendido que el amor no tiene por qué ser complicado, obvio que no será perfecto, pero, ¿por qué creemos que el amor complicado es el verdadero?
He tenido conexiones fabulosas con personas y he dañado a personas fabulosas en el camino porque simplemente cuando se presentaba la oportunidad de algo estable prefería huir.
No sé si eso me hace mala, o buena persona. O simplemente humana.
Estoy harta.
Sí.
Estoy muy harta.
Harta de disculparme. Harta de querer sentir. Harta de obligarme a sentir. Harta de querer vivir cosas que tal vez no son en el momento.
A veces me pregunto qué sería de mi si tan solo dejara de intentar controlar cada maldito aspecto que hay en mi vida, si tan solo me dejará fluir sin temor. Pero es algo que siempre me ha costado sobremanera, y sí, también estoy harta de sobrepensar las cosas de esta manera tan tonta.
Tal vez necesito que alguien me enseñe a quedarme sin temor.
Tal vez yo necesito dejar de pensar.
Tal vez solo necesito dejar de estar harta y vivir.













