Pachuca de Soto, Hidalgo. – La violencia psicológica es el tipo de agresión más frecuente en las relaciones de pareja y afecta principalmente a mujeres, indicó Gloria Contreras Jiménez, estudiante del Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
La alumna Garza explicó que el maltrato en el noviazgo es un ejercicio de poder sobre otra persona, en el que alguien toma ventaja con fines emocionales, sexuales o económicos, e incluso impone decisiones sobre cómo vestir, con quién tener trato o qué actividades realizar.
Esta acción dolosa suele manifestarse a través de celos, conductas de control, descalificaciones, manipulación emocional, indiferencia como forma de castigo y comentarios que generan inseguridad. Al estar normalizada bajo la idea del “amor romántico”, resulta difícil de reconocer y tiende a escalar progresivamente hacia formas más severas.
A la agresión emocional se suma la digital, cada vez más presente entre personas jóvenes, la cual consiste en la supervisión de redes sociales, la exigencia de contraseñas, la revisión de conversaciones, la solicitud de ubicación en tiempo real y la vigilancia constante mediante videollamadas.
En etapas posteriores, el maltrato puede transitar hacia el daño físico, con empujones, pellizcos o golpes, así como amenazas indirectas para intimidar, acciones que en casos extremos pueden culminar en un feminicidio.
Aunque estas situaciones pueden ocurrir en ambos sexos, las mujeres son quienes principalmente las enfrentan, debido a los roles de género y estereotipos sociales que colocan a los hombres en una posición de control.
Sobre esta problemática, la estudiante Garza detalló que, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en 2025, Hidalgo registró 233 mil 995 llamadas relacionadas con violencia en la pareja, un incremento del 7 % respecto a 2024; sin embargo, no todas las llamadas derivaron en denuncias formales ni en procesos judiciales.
Frente a este panorama, Contreras Jiménez señaló que se debe buscar acompañamiento psicológico y acudir al Centro de Justicia para Mujeres del Estado de Hidalgo (CJMH), el Instituto Hidalguense de las Mujeres (IHM) o a los “Centros LIBRE”, porque precisó: “La violencia nunca es responsabilidad de quien la padece, sino de quien la ejerce; detectar las primeras señales y solicitar apoyo oportuno puede evitar que las agresiones escalen”.














