Pachuca de Soto, Hidalgo. – El uso de tecnologías como sistemas fotovoltaicos y boilers solares permite a los hogares reducir su consumo de electricidad y gas LP, al mismo tiempo que cuidan el medio ambiente usando la energía solar, destacó César Abelardo González Ramírez, profesor investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
El especialista del Área Académica de Química explicó que la energía solar es una fuente primaria, es decir, proviene directamente de la naturaleza y puede transformarse para su uso cotidiano. En los sistemas fotovoltaicos, la radiación solar se convierte en electricidad mediante celdas especiales que abastecen parte de la demanda energética de las viviendas.
Indicó que, en instalaciones domésticas, este tipo de tecnología suele diseñarse para cubrir hasta 60 % del consumo eléctrico, mientras que el resto se suministra a través de la red, lo que permite mantener la estabilidad del sistema de distribución y aprovechar de manera eficiente la energía generada en casa.
Asimismo, señaló que la electricidad producida debe consumirse prácticamente en el momento en que se genera, ya que su almacenamiento requiere baterías especializadas. Por ello, estos dispositivos incorporan un inversor de corriente que regula el flujo eléctrico para su uso seguro en los aparatos del hogar.
Por otra parte, destacó que los boilers o calentadores solares representan una alternativa eficiente para reducir el consumo de gas LP, ya que aprovechan la radiación solar para calentar el agua utilizada en actividades cotidianas. Su implementación puede significar ahorros de hasta 40 % en el gasto de gas, dependiendo del número de personas en la vivienda y de las condiciones climáticas.
No obstante, el investigador Garza señaló que en días nublados o con bajas temperaturas la capacidad de calentamiento puede disminuir, por lo que en algunos casos es necesario complementar el servicio con un calentador convencional de gas.
Finalmente, González Ramírez recomendó evaluar el consumo energético del hogar, el costo del sistema y el tiempo de recuperación de la inversión antes de instalar estas tecnologías, además de fomentar hábitos de ahorro y eficiencia energética.














