Tizayuca, Hgo. La transformación de Tizayuca no solo se refleja en sus calles y servicios, sino también en la profesionalización de quienes mueven la economía local a través del sector gastronómico. En un esfuerzo conjunto entre la Dirección de Reglamentos y la Jurisdicción Sanitaria Región Tizayuca, se llevó a cabo la entrega de 80 constancias a comerciantes que acreditaron el programa de capacitación en buenas prácticas de higiene para el manejo de alimentos. Este certificado garantiza que los establecimientos participantes cumplen con los lineamientos técnicos de la Norma 251, asegurando procesos adecuados en la preparación de productos y reforzando la confianza de los consumidores locales y visitantes que diariamente transitan por este polo de desarrollo en Hidalgo.
Durante el acto protocolario, Gretchen Atilano Moreno, presidenta municipal de Tizayuca, destacó que la salud pública es una prioridad que requiere del compromiso compartido entre sociedad y gobierno para generar un entorno próspero. La alcaldesa enfatizó que invertir tiempo y esfuerzo en esta formación no es un trámite administrativo más, sino un acto de responsabilidad hacia el consumidor final que distingue a los buenos comerciantes. Señaló que su administración busca fomentar una competencia leal donde la calidad y la limpieza sean el sello de Tizayuca, permitiendo que el municipio sea reconocido por ser un lugar seguro y saludable para comer, especialmente ante retos epidemiológicos actuales que exigen mantener la guardia en alto.
La capacitación impartida no se limitó a la teoría, sino que estableció parámetros rigurosos de evaluación que serán supervisados directamente en los puntos de venta. La titular de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Hidalgo (COPRISEH), Juana Hurtado, en representación de Noe Escalante jefe de la Jurisdicción Sanitaria Tizayuca explicó que el examen final de este curso ocurre diariamente en cada establecimiento, cuando el locatario aplica de forma consciente el uso de indumentaria adecuada, como el cubrepelo y el cubrebocas, además de mantener la higiene personal y del espacio de trabajo. Se hizo hincapié en que estas medidas son fundamentales para prevenir enfermedades gastrointestinales y brotes virales, proyectando una imagen de orden y limpieza que beneficia directamente la derrama económica de las familias comerciantes del municipio.
Por su parte, los beneficiarios del programa expresaron su agradecimiento por la cercanía de las autoridades y la disposición de herramientas que permiten mejorar sus condiciones laborales y de servicio. Valeria Ojeda, en representación del sector comercial, reconoció que es la primera vez que se nota un interés genuino por convocar y profesionalizar a los mercaderes y locatarios de la zona. Con estas acciones, se busca priorizar la regulación sanitaria de alimentos, demostrando que el cumplimiento de las normativas de salud es la mejor estrategia de promoción turística y comercial para consolidar un futuro saludable para todas y todos los habitantes de la región.














